Recreativo Huelva 0 - 0 Real Zaragoza | Crónica
Corazón Hambriento Si aquella tarde de sábado, a la sombra de las oficinas del club, alguien me hubiese dicho que semanas después...
Corazón Hambriento Si aquella tarde de sábado, a la sombra de las oficinas del club, alguien me hubiese dicho que semanas después...
Tengo miedo de ti Pues si Víctor Muñoz estaba cabreado, él, capitán general de la moderación verbal, imagínese el lector cómo and...
La Vergüenza vive aquí Si el Real Zaragoza no fue capaz ayer de derrotar a un amorfo y anodino Sporting, muy mal acompañado por u...
Otro portazo al fútbol Cansado. Deshilachado. Derrumbado sobre nuestras propias ruinas. Así latió ayer el corazón del Real Zarago...
Tiempo de ser fantasmas No sé qué duele más: si contemplar cómo el Real Zaragoza se ha desmoronado en la segunda parte hasta acab...
La vida tenía un precio A Víctor no le ha gustado cómo ha jugado el equipo, pero ha ensalzado la actitud de sus jugadores. A Víct...
Entre el espanto y el dolor Cuando a los diez minutos de iniciado el partido el marcador señalaba un 0-2 vergonzante y espinoso n...
No hay nada tras la nada No queda hueco por el que introducir ni medio gramo de esperanza. A la infame retransmisión televisiva d...
Sin fútbol, y no importaba La suerte, esa caprichosa diosa que los griegos llamaron Tiqué y los romanos Fortuna, no nos ha dejado...
De espaldas al fútbol El poco aire que los pulmones de los jugadores zaragocistas guardaban sirvió para hinchar el globo en cinco...
Se diría que puede ser Si la mañana hubiera acabado como ha empezado ahora estaríamos lamentando el último revés de un equipo has...
Sombra, invítame a luz Un partido de fútbol debería durar setenta minutos. Al menos hoy por hoy y si quien lo juega es el Real Za...